Anibal Colapinto llegó a Bahía: “Cuando se trata de ayudar, somos los mejores”

Un sábado muy movilizante en términos de donaciones y movimientos solidarios para la comunidad bahiense, de la mano de grandes personalidades del deporte motor.

Tras la enorme revolución causada con la llegada de Marcos Di Palma al autódromo, en horas de la noche arribó a nuestra ciudad nada menos que Anibal Colapinto, padre de Franco, con una enorme colecta a cuestas.

Colapinto, bahiense radicado en Pilar, desde un primer momento se puso a disposición de nuestra comunidad, junto a un grupo de gente que, como en estos casos críticos, no duda en abrir su corazón y brindar ayuda.

“Estoy por pocas horas en la ciudad. Pasé esta mañana por el Hospital Penna a entregar donaciones, también por el Club Liniers, y aprovechando para visitar a mi madre y ayudarla con lo que haga falta”, contó Anibal en “La Peña de A Las Chapas”.

“Es tremendo lo que le pasó a la ciudad. En lo que uno puede ayudar y poner su granito de arena, obviamente que lo estamos haciendo y lo seguiremos haciendo. Mismo Franco, que estando lejos se lamentaba de poder ayudar de otra forma, pero también ayudó mucho a través de las redes sociales”, agregó.

El propio Franco, tal como se pudo ver en redes sociales, se sumó a la causa y se involucró creando una campaña de donación de dinero a través de un alias, haciendo hincapié puntualmente en la situación del Hospital Penna.

“A través de Franco se pudieron hacer donaciones desde el exterior a distintas cuentas, desde el anonimato, y nosotros, con un grupo de amigos de allá, nos unimos y entre todos logramos algo que nos parecía imposible. Llenamos en tres días un camión que creíamos poder llenar en tres meses”, contó el otrora piloto de Speedway.

“Hay que agradecer y felicitar a todos los que, de forma anónima, aportar y ayudan. Llegando a Bahía vimos infinidad de camionetas cargadas de donaciones, de ciudadanos bahienses, que nos entregaban cosas, y esa gente, con su acción, tiene el mismo valor que lo que puede hacer uno que es reconocido”, remarcó.

Como la mayoría de estos movimientos solidarios, la voluntad de los actores tiene el único propósito de ayudar y brindar un granito de arena, lejos de querer realizar cualquier tipo de movimiento político o de interés particular.

“Llegamos a la noche, después de demorarnos un poco en Azul, y frenamos en el Club Liniers en primer término. La idea era no politizar este movimiento, por lo decidimos elegir dos puntos de recepción donde bajar las cosas. Nos basamos en el comentario de los bahienses y por eso elegimos Liniers y el Hospital Penna”, destacó.

“Tenemos cosas malas los argentinos. Pero cuando se trata de solidaridad creo que somos los Nº1 del mundo”, cerró.

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