“Cuando el río suena, agua lleva”. Tal como dice el dicho, lo que era un secreto a voces, finalmente se confirmó esta mañana: Red Bull cambia de piloto a partir del Gran Premio de Japón de Fórmula 1.
No conformes con la perfomance del neozelandés Liam Lawson, los directivos del team austríaco decidieron, tras apenas dos competencias, desplazarlo de su condición de piloto titular y situar en la segunda butaca al japonés Yuki Tsunoda.
Desde el mismo domingo comenzó a resonar la posibilidad en el paddock, movimiento que, inicialmente, involucraba al argentino Franco Colapinto, quien parecía ser el elegido para reemplazar al japonés en Racing Bulls, la escuadra “B”.
No obstante, ese movimiento no se llevó adelante, por lo que el team de la bebida energética finalmente decidió hacer un “trueque”, descendiendo a Lawson al antiguo Toro Rosso, equipo para el que compitió en la pasada temporada.
De esta forma, Tsunoda cumplirá con la posibilidad que tanto venía anhelando desde hace varias temporadas: correr un Red Bull con motores Honda y medirse de igual a igual con Max Verstappen, algo que, como se vio con Checo Pérez y el propio Lawson, es una misión sumamente compleja.