Ochoa y su gran presente: “No tomo dimensión de la situación en la que me encuentro”

Dos victorias consecutivas, podio compartido en familia y punta del campeonato en la categoría telonera que catapulta a la cúspide del automovilismo argentino.

Mejor imposible el presente deportivo del viedmense Joaquín Ochoa, ganador el pasado domingo de la tercera fecha de la temporada del TC Pista en Neuquén; competencia marcada por los fuertes vientos y la tormenta de tierra.

Más allá de esa alternativa, Joaco, flaqueado por su hermano menor Benjamín en el podio (tal como pasó en las TC Pista Pick Up, arribando tercero), demuestra su gran potencial para ser protagonista excluyente en la lucha por el título.

“Estamos muy felices, disfrutando de este presente y lo que nos toca vivir con mi hermano y la familia. Por ahí no tomo dimensión de dónde estoy y en la situación que me encuentro. Estoy compitiendo contra grandiosos pilotos y chicos nuevos que van muy rápido, con una chance grande de cumplir el objetivo que es dar el salto”, contó anoche Joaco de visita en “A Las Chapas Radio”.

El camino que atraviesa Ochoa no es muy común entre los pilotos; en poco tiempo, Joaco tuvo un rápido y marcado ascenso en la escalera de la ACTC. Y ese vertiginoso ritmo, indirectamente, le marca el camino a su hermano menor.

“En mi tercera carrera dentro del Mouras ya pude lograr la Pole, por lo que rápidamente nos acostumbramos a andar bien. Eso hacía que me frustre mucho cuando las cosas no salían, porque siempre todo salió muy bien de golpe. Hubo una temporada (2023) en que los resultados no eran los ideales y tal vez no sabía cómo sobrellevar la situación. Cuando gané el año pasado en el TC Pista fue un alivio”, detalló.

“A Benja por suerte le estoy allanando el camino para que su crecimiento no sea tan a los golpes como me tocó a mí. Le trato de mostrar que no tiene que desesperarse y que los resultados van a llegar si hace las cosas bien. Maneja muy bien y tiene que aprender eso. Es normal, como le pasó en Viedma, de cometer un exceso, pero se tienen que agarrar del error y transformarlo en aprendizaje”, aseguró.

Una final atípica la del pasado domingo, con el viento y la fuerte tormenta de tierra como principal protagonista y complicando el normal desarrollo de la competencia.

Más allá de las complicaciones y de apenas completar cinco giros a velocidad normal de carrera, el ritmo de la Dodge de Ochoa hacía presumir difícil que se escape el triunfo en condiciones normales.

“Fue muy bravo lo que se vivió. El clima estaba muy cambiante, el viento soplaba de golpe muy fuerte y no se veía absolutamente nada. Era muy peligroso, así que la decisión de los comisarios fue acertada.

“En la serie se veía bien, pudimos ser contundentes y ser más rápidos que los de la primera serie. Ahí me di cuenta que teníamos un gran ritmo para la final. Pero ya la largada fue complicada, en la primera curva me tiré sobre Tomasello y casi lo pierdo todo. Yo venía encontrándome con todo, las ráfagas del viento y las nubes de tierra. Era muy complicado ir adelante del pelotón, no tenías punto de referencia y el asfalto estaba complicado”, detalló.

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